
En un paso sin precedentes para la colaboración entre la academia y el gobierno, la Universidad Nacional para la Defensa “General Juan Pablo Duarte y Díez” (UNADE), fue sede de la Cuarta Reunión Ordinaria de la Asociación Dominicana de Rectores de Universidades (ADRU). En este encuentro, el ministro de la Presidencia, José Ignacio Paliza, y representantes de las universidades del país llegaron a un acuerdo para integrar el conocimiento académico en la elaboración de políticas públicas, con el propósito de mejorar la calidad de vida de los dominicanos.
Durante la reunión, Paliza destacó la relevancia del sector académico en el desarrollo nacional y su papel fundamental en la generación de conocimientos que pueden traducirse en soluciones prácticas para los desafíos que enfrenta el país. “El rol de las universidades va más allá de la enseñanza; son motores de desarrollo que deben ser integrados en la creación de políticas públicas”, expresó el ministro.
Por su parte, el presidente de la ADRU, padre Sergio de la Cruz de los Santos, valoró la apertura del gobierno hacia la colaboración con las universidades. “Este acuerdo representa una oportunidad para aportar el conocimiento técnico y tecnológico de nuestras instituciones en áreas prioritarias, como el ordenamiento territorial, la movilidad urbana y la vigilancia estatal”, señaló de la Cruz de los Santos.
Esta colaboración también responde a la visión de José Ignacio Paliza de devolverle al Ministerio de la Presidencia su rol estratégico como coordinador de los asuntos gubernamentales, más allá de la gestión de proyectos, al tiempo que se fortalece el vínculo entre investigación académica y políticas efectivas, basadas en evidencia.
Sobre la ADRU
La Asociación Dominicana de Rectores de Universidades (ADRU), agrupa a 28 universidades del país, con más de 39 años de historia, en representación de más del 85% de la población estudiantil. Su misión es promover el desarrollo de sus instituciones miembros bajo principios de calidad, autonomía y pluralismo, además de fomentar el fortalecimiento del sistema de educación superior en ciencia y tecnología de la República Dominicana. Este acuerdo marca un nuevo rumbo hacia la integración del conocimiento académico en la planificación estatal, fomentando una alianza que será esencial para afrontar los desafíos sociales, económicos y medioambientales de la nación.








